La capacidad jurídica es un pilar esencial en la vida de cualquier persona. Es la llave que nos permite tomar decisiones, ejercer nuestros derechos y cumplir obligaciones legales. Pero ¿qué pasa cuando nuestros mayores empiezan a perder esa capacidad? Puede ser una situación complicada, llena de dudas y responsabilidades.
En este consejo útil para envejecer más sabiamente, te explicamos qué es la capacidad jurídica, por qué puede perderse y cómo actuar para proteger a tus seres queridos cuando su autonomía legal se ve afectada.
¿Qué es la capacidad jurídica?
La capacidad jurídica es la habilidad que tiene una persona para ser titular de derechos y obligaciones, y para ejercerlos por sí misma ante la ley. En palabras simples: es poder decidir legalmente sobre tu vida y tus asuntos.
¿Cómo se pierde la capacidad jurídica?
No, no es cuestión de hacerse mayor y perder el carné de la capacidad. Sin embargo, factores como enfermedades neurodegenerativas (como el Alzheimer), discapacidades cognitivas o ciertas enfermedades mentales pueden afectar esta capacidad, total o parcialmente. Esta pérdida puede ser temporal o permanente y, cuando ocurre, requiere que tomemos medidas para proteger a quien lo sufre.
¿Qué hacer si tu ser querido pierde capacidad jurídica?
- Evalúa la situación con profesionales
Lo primero es obtener una valoración médica y legal clara. Solo un diagnóstico riguroso puede determinar el alcance de la pérdida y las medidas legales adecuadas. Para ello, acude a médicos especialistas en geriatría o neurología, y asesórate con abogados especializados en derecho de las personas mayores. Un recurso confiable para informarte sobre el proceso es la web del Instituto de Smart Ageing, que promueve el envejecimiento inteligente y responsable.
- Nombrar un tutor legal o curador
Si la pérdida es total, podría ser necesario que un juez nombre un tutor legal que actúe en nombre de tu ser querido. Dependiendo del país, este proceso puede llamarse tutela o curatela. No es una decisión que tomemos a la ligera, pero sí fundamental para proteger su bienestar.
- Establecer poderes notariales
Si la capacidad está solo parcialmente afectada, tu familiar podría delegar ciertas decisiones en una persona de confianza mediante poderes notariales. Esto evita que se pierda toda autonomía y permite que mantenga control sobre algunos asuntos.
- Proteger activos y documentos importantes
No olvides cuidar las propiedades, cuentas bancarias, testamentos y otros documentos legales. En muchos países existen figuras legales específicas para designar administradores de bienes que garanticen su protección.
- Busca asesoramiento especializado
No todos los abogados saben de derecho del mayor. Elige profesionales con experiencia en esta área para asegurarte de que todo se haga conforme a la ley y con respeto a los derechos de tu familiar.
Conclusión
La capacidad jurídica permite a las personas tomar decisiones legales sobre su vida. Cuando se ve afectada por enfermedades o discapacidades, es clave actuar con apoyo médico y legal. Existen herramientas como la tutela, la curatela o los poderes notariales para proteger los derechos y el bienestar de quien la pierde, siempre con asesoría especializada y respeto a su dignidad.
El arte de envejecer sabiamente supone adoptar las mejores decisiones en el momento más adecuado y con este consejo útil queremos ayudarte a conseguir ese objetivo. Recuerda que la información que te facilitamos es general y no constituye asesoramiento profesional, personalizado. Pero si requieres la ayuda de un experto, haz click aquí y podrás contactar con el profesional más adecuado de nuestra red de expertos en envejecimiento inteligente de la que forman parte los mejores abogados, financieros, tecnólogos, médicos, arquitectos, psicólogos, coach y otros profesionales del bienestar y el ocio.
