“¿Testamento vital? ¡Pero si yo estoy estupendo/a!”. Lo entendemos, la idea no es la más apetecible del mundo. Sin embargo, el testamento vital es un documento de una importancia enorme, un verdadero acto de amor hacia uno mismo y hacia los que nos rodean. Es un escrito en el que damos instrucciones claras sobre los tratamientos médicos que queremos (o no queremos) recibir y el destino que queremos que tenga nuestro cuerpo cuando, por desgracia, nuestra salud no nos permita expresarnos y tomar decisiones en ese momento. También recibe el nombre de Documento de Instrucciones Previas o Testamento de Voluntades Anticipadas. ¡Es tu voz cuando quizás no puedas usarla!
¿Quién puede hacer un testamento vital y dónde se regula?
En España, pueden hacer testamento vital los mayores de 18 años, y los mayores de 16 años emancipados. Lo crucial es que estén en pleno uso de sus facultades mentales y que puedan expresarse libremente, sin coacciones. ¡Es una decisión personalísima y consciente!
Este tipo de testamento fue regulado por primera vez en la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica. Además, el Real Decreto 124/2007, de 2 de febrero, regula el Registro Nacional de Instrucciones Previas y el correspondiente fichero automatizado de datos de carácter personal. Parece complicado, ¡pero es un derecho fundamental!
¿Cómo se hace un testamento vital para que sea válido? ¡Más fácil de lo que parece!
Para que tu testamento vital tenga validez legal, puede hacerse de tres formas principales:
- Ante tres testigos: Deben firmar el escrito. Dos de ellos no pueden ser ni padres, ni hijos, ni tampoco tíos o sobrinos, ni tener una relación económica (empleo, herencia) con la persona que hace el testamento vital. La idea es que sean personas imparciales.
- Ante el personal del registro autonómico: Cada Comunidad Autónoma tiene un registro específico para esto. Es una vía muy segura y oficial.
- Ante notario: En algunas comunidades autónomas, también se puede formalizar ante notario, abonando una tarifa aproximada de unos 60 euros. El notario le dará plena validez legal y se encargará de los trámites iniciales.
¿Por qué, si es tan importante, hay tan pocos testamentos vitales?
A pesar de que fue regulado hace ya muchos años, menos de un 1% de españoles han registrado su testamento vital. De los pocos que lo hacen, el 50% son mayores de 65 años y el 16% tienen entre 31 y 50 años. ¿Las razones de este aparente desinterés? Son varias:
- Regulación dispersa: ¡Ay, la burocracia! Estamos ante una de esas competencias exclusivas de las Comunidades Autónomas, y por ello, se nos aplicará la normativa de nuestro lugar de residencia. Esto a veces genera confusión y falta de uniformidad.
- Falta de promoción: No se ha hecho una campaña de concienciación suficiente entre la ciudadanía sobre la importancia de este documento. La gente simplemente no lo conoce o no entiende su utilidad.
- Las “pocas ganas” de hablar de la muerte: Es una realidad. Muchos tenemos una resistencia natural a aceptar la posibilidad de contraer una enfermedad grave, irreversible, degenerativa o terminal, y por lo tanto, a asumir nuestro propio final. ¡Es un tema que preferimos posponer! Pero precisamente por eso, es tan necesario.
¿Qué suele incluir el testamento vital? ¡Tu voluntad, por escrito!
Este documento es tu voz y tu deseo, y suele incluir:
Tu voluntad sobre los cuidados médicos que deseas recibir: En caso de padecer una enfermedad irreversible o terminal. Es decir, unas instrucciones claras sobre cómo debe ser la atención médica y en concreto tus deseos sobre:
- La administración de tratamientos (¿quieres que te mantengan vivo con medios artificiales o prefieres una sedación paliativa?).
- La realización de cirugías.
- La aplicación de medidas de reanimación cardiopulmonar (RCP).
- Entre otros aspectos relacionados con tu salud y bienestar.
- Tu elección sobre si prefieres que te entierren o incineren: Un detalle que, aunque no afecta a tu salud, sí alivia a tu familia en un momento ya de por sí duro.
- Tu decisión sobre la donación de tus órganos o cuerpo post mortem: Si eres donante, aquí puedes dejarlo especificado claramente.
- La persona o personas que deberán interpretar tus instrucciones y tomar decisiones: Puedes nombrar un representante (o varios, con orden de preferencia) que será el interlocutor con el equipo médico si tú no puedes comunicarte. ¡Es clave que sea alguien de tu total confianza!
- Tu decisión sobre la eutanasia: Desde la aprobación de la Ley de Eutanasia en España, el testamento vital es el vehículo para dejar constancia de tu deseo de solicitarla en las condiciones que marca la ley.
¿Qué no puedes incluir en tu testamento vital? ¡Sentido común y legalidad!
No se pueden incluir acciones contrarias a la normativa, como depositar cenizas en áreas no permitidas (parques, mar, etc., si la ley local no lo permite). Tampoco se pueden realizar acciones contrarias a las prácticas médicas generalmente aceptadas para tratar una enfermedad específica. El testamento vital debe ser una guía para una buena praxis, no para una mala.
¿Puedes cambiar lo declarado en el Testamento Vital? ¡Por supuesto!
¡La vida cambia y tus opiniones también! Puedes modificar tu testamento vital en cualquier momento. Para ello, hay que volver a otorgar un nuevo documento, siguiendo el mismo procedimiento por el que se constituyó el anterior. El nuevo documento dejará sin efecto el anterior. Además, también puede anularse por completo. Si lo anulas o modificas, es interesante eliminar las copias realizadas y comunicarlo a los testigos presentes en su día.
¿Debe registrarse el testamento vital en algún sitio? ¡Sí, y es importante!
Sí, el testamento vital debe ser inscrito en el Registro de Instrucciones Previas de tu Comunidad Autónoma, que suele depender de la Consejería de Sanidad. Además, a fin de asegurar que las Instrucciones Previas otorgadas por los pacientes sean conocidas en todo el territorio nacional, existe un Registro Nacional de Instrucciones Previas (RNIP), donde se depositan todos los documentos remitidos por los registros autonómicos. Esto asegura que, estés donde estés en España, tu voluntad pueda ser consultada por el personal sanitario.
Confiamos en que este consejo sobre la importancia de que hagas testamento vital te haya parecido interesante. Como has visto, no es un trámite complicado y puede aliviar enormemente en el futuro a tus seres queridos en la toma de decisiones complejas sobre cuestiones relacionadas con tu salud y bienestar. No lo hagas solo por ti; hazlo, sobre todo, por ellos. ¡Es el mejor regalo de tranquilidad que puedes dejarles!
Conclusión: El Testamento Vital, Tu Voz para el Mañana
El testamento vital, también conocido como Documento de Instrucciones Previas o Voluntades Anticipadas, es un instrumento fundamental que nos permite ejercer nuestra autonomía personal hasta el final de nuestros días. Aunque hablar de nuestra salud futura o del final de la vida pueda generar cierta reticencia, formalizar este documento es un acto de responsabilidad y amor hacia uno mismo y hacia nuestros seres queridos. Ofrece la tranquilidad de saber que, en situaciones donde no podamos expresarnos, nuestra voluntad sobre tratamientos médicos, donación de órganos o decisiones funerarias será respetada. A pesar de su dispersa regulación autonómica y la falta de concienciación, el proceso para su validación es sencillo y accesible, ya sea ante testigos, en el registro autonómico o ante notario. En Matura Club de Mejor Longevidad, promover el envejecer sabiamente implica empoderar a las personas para que tomen el control de su futuro. Registrar un testamento vital es, sin duda, una de esas decisiones clave que proporciona claridad, evita conflictos y asegura que nuestra voz resuene incluso cuando el silencio sea la única respuesta.
El arte de envejecer sabiamente supone adoptar las mejores decisiones en el momento más adecuado y con este consejo útil queremos ayudarte a conseguir ese objetivo. Recuerda que la información que te facilitamos es general y no constituye asesoramiento profesional, personalizado. Pero si requieres la ayuda de un experto, haz clic aquí y podrás contactar con el profesional más adecuado de nuestra red de expertos en envejecimiento inteligente de la que forman parte los mejores abogados, financieros, tecnólogos, médicos, arquitectos, psicólogos, coach y otros profesionales del bienestar y el ocio.
